José Adiak Montoya responde a diez preguntas porque sí

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José Adiak Montoya responde a diez preguntas porque sí

José Adiak Montoya es autor de Aunque nada perdure (2020)y El país de las calles sin nombre (2021), ambas publicadas por el sello Seix Barral.

0- ¿Podrías armar una playlist de cinco canciones para que los lectores escuchen mientras leen tus respuestas? Gracias. 

José Adiak Montoya:

  • “Stuck Inside of Mobile With the Memphis Blues Again”- Bob Dylan
  • “Pretty Boys”- Paul McCartney
  • “Tu nombre me sabe a hierba”- Joan Manuel Serrat
  • “Amor y control”- Rubén Blades
  • “The Seeker”- The Who

1- ¿Cuándo fue la primera vez que algo te sucedió leyendo? Cuéntanos las sensaciones y qué libro era.

José Adiak Montoya: Alrededor de los 8 años leí una versión juvenil de Robinson Crusoe; lo que me pasó es algo que en cierta medida me sigue pasando al leer: una suerte de sortilegio que me hacía estar en otra parte, estar en una aventura sin tener que salir de mi habitación. Me pareció, me sigue pareciendo, magia.

2- ¿Cuándo fue la primera vez que algo te sucedió escribiendo? Cuéntanos tu cuento.

José Adiak Montoya: Tal vez lo primero que me gustó de la escritura fueron los elogios de mis familiares cuando siendo niño les mostré mis primeros cuentos. Me gustaba la sensación de sorpresa que causaba en los adultos. Me sentía poderoso. Elogios y poder, grandes peligros para un escritor.

3- Un familiar lejano te hereda una cabaña en el bosque. Para que sea tuya tienes que leer todos los libros de una biblioteca repleta; ¿preferirías clásicos o contemporáneos? Justifica.

José Adiak Montoya: Creo que la literatura contemporánea que bebe y crea a partir de los clásicos me gusta, la disfruto mucho. Pero probablemente me quedaría con los clásicos y a partir de ellos, en esa cabaña solitaria, crearía mi propia contemporaneidad.

4- ¿Los escritores deberíamos ser solamente escritores o consideras importante que tengamos un rol activo más allá de la escritura? Justifica.

José Adiak Montoya: Creo que si alguien quiere ser solamente escritor, en un mundo idóneo debería tener la posibilidad de ser eso y nada más; el compromiso con la imaginación y el lenguaje ya es suficiente oficio de peso en un mundo social. Claro, si el escritor quiere incurrir en otros campos, como existen miles de ejemplos, la libertad también debe estar ahí.

5- ¿Sirves para algo más que escribir?
José Adiak Montoya: Tengo muchas pasiones frustradas: el boxeo y la música, por ejemplo. Pero se me da bien la cocina, que es otra forma de creación.

6- Te moriste, lo siento. ¿Qué indicaciones le darías a tu editor para lanzar tu obra póstuma?

José Adiak Montoya: Si es una obra póstuma, inédita, le diría que tendría que ser aprobada por los tres o cuatro amigos a los que les doy a leer mi obra en vida antes de mandarla a mis editores. Ellos sabrían qué hacer.

7- ¿Qué libro no te cansas de releer? ¿Cuál fue el último libro que abandonaste? ¿Cuál fue el último que compraste? ¿Cuál fue el último que regalaste, a quién y por qué?

José Adiak Montoya:

No me canso de leer Los miserables: es monumental y conmovedora. Todo está en Victor Hugo.
No recuerdo el último libro que abandoné. No estoy siendo políticamente correcto: realmente no lo recuerdo.
El último libro que compré fue Desde la sombra, de Juan José Millás. Lo compré porque estaba con un descuentazo y porque hace muchos años leí una novela de él que disfruté.


En la medida de lo posible, intento regalar a personas que me importan La sonrisa del jaguar, de Salman Rushdie. Es una crónica de su viaje a la Nicaragua sandinista de los años ochenta; describe el país y el contexto en el que nací durante la guerra. Cuando lo regalo siento que estoy dando una parte de la historia que me constituye.

8- Puedes elegir un escritor y un poeta (vivo o muerto) para pasar una noche de gira; ¿a quién invitas? Por favor, cuéntanos los pormenores con lujo de detalle.

José Adiak Montoya: Creo que invitaría a salir a Federico García Lorca. De él en algún momento Luis Buñuel dijo que era su propia obra maestra; quisiera constatar eso aunque solo fuera una noche. Irnos de copas, escuchar música, hablar de construcción de personajes dramáticos, poder ver a los ojos la sensibilidad de un autor cuya vida me conmueve enormemente.

9- ¿Inventar historias te hace mentiroso? ¿Mentir te convierte en un villano o en un esteta? ¿Es la mentira otra herramienta de trabajo? ¿Es tu culpa o del lenguaje?

José Adiak Montoya: Las mentiras de la ficción siempre me parecen las verdades más absolutas. No sé si eso convierte a los autores en villanos, porque manipulan la verdad a través de la mentira para convencerte de algo que tal vez antes no conocías. Al final son mentiras que arrojan luz sobre verdades o sobre preguntas que merece la pena hacerse. 

10- Para ser el escritor más relevante de la lengua tendrías que materializar tus miedos más profundos; ¿estarías dispuesto? ¿Sería una buena manera de darle sentido al dolor? ¿Le encontraste un sentido a la vida? Justifica.

José Adiak Montoya: Prefiero ser un escritor que llegue a dos o tres lectores y vivir una vida plena sin tener que materializar mis miedos. Ya con temerlos cada día tengo suficiente dolor y combustible para trabajar.

Aunque nada perdure de José Adiak Montoya

José Adiak Montoya

José Adiak Montoya

Nació en Managua, Nicaragua, en 1987. Es autor del libro Eclipse: prosa & poesía (2007), de las novelas El sótano del ángel (2010), que ha sido material de estudio en las principales universidades de su país; Un rojo aullido en el bosque (2016) y Lennon bajo el sol (Tusquets, 2017). En 2012 se le otorgó una residencia iberoamericana de creación por parte del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes de México. En 2015 resultó ganador del iii Premio Centroamericano Carátula de Cuento y se le otorgó una residencia literaria en la meet en Francia. En 2016 la Feria Internacional del Libro de Guadalajara lo incluyó en su programa Ochenteros, una selección de veinte autores nacidos en la década de los ochenta que se cuentan entre las nuevas voces de la literatura latinoamericana. Publicó en 2020 Aunque nada perdure bajo el sello Seix Barral.