Recursos humanos, de Antonio Ortuño, en 17 frases

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Recursos humanos, de Antonio Ortuño, en 17 frases

Reconocer un libro con algunas frases es imposible. O tal vez no. Recursos humanos es una de aquellas novelas cuya trama puede reconocerse a partir de una línea perdida en el espacio. Elegimos las mejores 17 frases (sin spoilear) para que quienes ya la leyeron disfruten otra vez y se sumerjan de nuevo en sus tremendas páginas de adrenalina profunda, y para que los que todavía no lo hicieron se hagan con el libro y empiecen ya con una lectura obligatoria de la literatura mexicana. 

  1. Recursos humanos:

Me obsesionan, debo admitirlo, los amos.

  1. Recursos humanos

Un resentido sólo pide trabajo por dos razones: para que no se lo den y quejarse o para que se lo den y quejarse más.

  1. Recursos humanos

Algo hay en mí que responde al ideal de autosuperación que cada empresa cacarea a sus esclavos.

4. Recursos humanos.

Alcanzo la gasolinera y compro dos litros de combustible; me los entregan en una botella plástica, grasosa, tapada precariamente con un atado de papel y ligas.

Una bomba. Casi: su semilla.

5. Recursos humanos

Me llamo Gabriel Lynch y esta es la historia de mi odio. No puedo tirotear al príncipe: sólo puedo quemarle el automóvil.

6. Recursos humanos

Carezco de poderes, pero me sobra el odio.

7. Recursos humanos

He vivido como si fuera hijo secreto de un rey, en espera de que algún cortesano me rescate. Claro que nadie me rescató; nadie rescata a nadie.

8. Recursos humanos

Un niño no debería ser condenado a la estrechez, porque la odiará. También hay que procurar que no lea manuales guerrilleros: sería más conveniente para el automóvil de su jefe.

9. Recursos humanos

Pero hay algo peor que no tener nada, que ser una bestia sin más posesión que sus extremidades: tener poco o haber perdido mucho. Concedan una mirada a guerras y homicidios y se toparán, radiantemente, con ello. Propiedad, posesión, tenencia. En la escala de mi caso, podría decirse que un desheredado como yo resulta tan peligroso como el más carnicero líder revolucionario.

10. Recursos humanos

Antes tiroteaban a los príncipes para salvar a la amada. 

Antes era antes.

11. Recursos humanos

Los carroñeros entramos en escena cuando el león sale.

12. Recursos humanos

Cuando tu mejor experiencia erótica sucede con una puta incestuosa, tu vida no ha sido la que esperabas.

13. Recursos humanos

Yo no nací miserable, pero he sido miserable toda mi vida y comprendo a cada delincuente hambriento, comprendo que decida que un nuevo reparto de bienes es necesario.

14. Recursos humanos

Mi expediente erótico es casi tan pobre como el financiero.

15. Recursos humanos

—Eres muy poco, sí.

16. Recursos humanos

No soy feliz. Nadie puede sostener, honradamente, serlo. No soy feliz porque he hecho depender mi felicidad de la fortuna de mis amoríos con un monstruo. Sin embargo, esos mismos amoríos me han proporcionado placeres y felicidades principales que no sería honrado negar.

17. Recursos humanos

Quiero un animal como yo, uno que muerda al primero que se asome a su jaula y aproveche para escaparse.

¿Has leído esta novela? ¿Has marcado tu frase preferida? Queremos saber cuál es.

Recursos Humanos, de Antonio Ortuño

Antonio Ortuño

Antonio Ortuño

(Zapopan, 1976) es autor de las novelas El buscador de cabezas (2006), Recursos humanos (2007), Ánima (2011), La fila india (2013) y Méjico (2015), así como de los libros de relatos El jardín japonés (2007), La Señora Rojo (2010), Agua corriente (2016) y La vaga ambición (2017), además de las novelas juveniles El rastro (2016) y El ojo de vidrio (2018). Ha sido reconocido con el Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero (2017) y el Premio Bellas Artes de Cuento Hispanoamericano Nellie Campobello (2018) y sus obras se han traducido a media docena de idiomas. Diversos medios en México, América del Sur, España y Alemania han seleccionado sus novelas como libros del año. Es colaborador habitual del periódico El País.