Todo va a mejorar: la literatura como rebelión

Todo va a mejorar: la literatura como rebelión

El libro póstumo de Almudena Grandes se suma a la lista de grandes obras publicadas luego del fallecimiento de su autor: Roberto Bolaño escribió 2666 sabiendo su enfermedad; Jean-Jacques Rousseau, autor fundamental de la democracia y la Ilustración, marcó su postura con dos obras que vieron la luz tras su muerte, y Todo va a mejorar está a la altura de las circunstancias. La mejor versión literaria de Grandes se encuentra en esta última novela.  

Todo va a mejorar es una obra que nace en la pandemia, en la primera —según la novela habrá muchas más, pero no reales—. Grandes interrumpió la escritura de la sexta parte de sus Episodios de una guerra interminable para dedicarse de lleno a esta distopía sobre una España que se derrumba, dominada por un dictador de moralidad fraudulenta.

Grandes interrumpió la escritura de la sexta parte de sus Episodios de una guerra interminable para dedicarse de lleno a esta distopía sobre una España que se derrumba.

Lo increíble es que, aunque Grandes no haya escrito directamente sobre el franquismo, esta novela bien podría ser una alegoría de la dictadura que duró de 1939 a 1975. Se trata de una distopía caracterizada por la persecución de opositores, sustentada en noticias falsas y en una enorme cortina de humo sobre lo que significa estar bien, con el único e inequívoco objetivo de tener poder, de conseguir más y más dinero, de creer que las utopías se pueden crear con engaños de base. “Les había prometido todo el poder y eso era exactamente lo que había conseguido para ellos, pero, sobre todo, para sí mismo”, escribió la autora en uno de los pasajes de Todo va a mejorar

Y toda la historia se construye como una gran bola de nieve, y las mentiras, cuando salen a la luz, tienen que taparse con otras mentiras, cada vez más grandes.  

Todo comienza cuando el Movimiento Ciudadano ¡Soluciones Ya! (MCSY), liderado por el dueño de la industria hidroeléctrica española, Juan Francisco Martínez Sarmiento, el Gran Capitán, gana las elecciones de manera arrolladora. Para mantenerse en el poder sobreviene un gran apagón, se proclama la muerte del internet y se reordena el sistema y el panorama social. De esta manera el poder queda en manos de un nuevo partido político, que mantiene al pueblo confinado a través de sucesivas pandemias que reordenan el mapa social. El empresario contrata a todo tipo de expertos y hackers para manejar el país como una empresa y se separa de la Unión Europea. Ciertamente, el franquismo funcionó de manera similar. 

Toda la historia se construye como una gran bola de nieve, y las mentiras, cuando salen a la luz, tienen que taparse con otras mentiras, cada vez más grandes.

Grandes dejó una huella en la literatura universal. Podríamos pensar en Todo va a mejorar como una novela atravesada por la convergencia de la vida misma. Atravesada, sobre todo, por la sensibilidad de una autora que siempre fue la abanderada de la denuncia social.

n gesto grato en el orden de la prosa, la autora trabaja las elipsis de manera brillante. En Todo va a mejorar, Grandes logra con maestría los vaivenes temporales, cuenta una historia, de las tantas que se narran en la novela, y la línea de tiempo es apenas otro recurso para desplegar, para dejar al lector pensando, imaginando todo lo que pudo pasar en ese salto. 

Para los que prefieren escucharlo, Todo va a mejorar fue lanzado en audiolibro con la voz de la actriz Aitana Sánchez-Gijón, de excelsa carrera y gran admiradora de la autora. 

La edición cierra con una nota de Luis García Montero, que explica las contingencias de la enfermedad que sufrió la autora, del encierro por la pandemia y de cómo tuvieron que terminar la novela. Caen lágrimas leyéndola. Podemos imaginarnos todo, Grandes fue una heroína de la literatura, escribió hasta el último impulso. Es cautivante, emotivo y nos llena de regocijo que así haya sido su final. 

Todo va a mejorar, de Almudena Grandes

Almudena Grandes

Almudena Grandes

Madrid, España, 7 de mayo de 1960 Madrid, España, 27 de noviembre de 2021 Se dio a conocer en 1989 con Las edades de Lulú, XI Premio La Sonrisa Vertical. Desde entonces el aplauso de los lectores y de la crítica no ha dejado de acompañarla. Sus novelas Te llamaré Viernes, Malena es un nombre de tango, Atlas de geografía humana, Los aires difíciles, Castillos de cartón y El corazón helado, junto con los volúmenes de cuentos Modelos de mujer y Estaciones de paso, la han convertido en uno de los nombres más consolidados y de mayor proyección internacional de la literatura española contemporánea. Varias de sus obras han sido llevadas al cine, y han merecido, entre otros, el Premio de la Fundación Lara, el Premio de los Libreros de Madrid y el de los de Sevilla, el Rapallo Carige y el Prix Méditerranée. Su novela más reciente, Inés y la alegría, ha merecido el Premio de la Crítica de Madrid, el Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska y el Premio Sor Juana Inés de la Cruz. Con ella inauguraba la serie Episodios de una Guerra Interminable, cuya segunda entrega es El lector de Julio Verne.