Vivir, ¿qué significa para usted?

Vivir, ¿qué significa para usted?

¿Qué es la vejez? Para muchos es aquel espacio donde el conocimiento gana terreno, un momento de la vida en que las tramas pasan a segunda instancia y en la superficie queda lo esencial: la vida misma.  

Y como el conocimiento es literatura, presentar a Aki Shimazaki, autora del libro Luna llena, es menester. Nacida en Gifu, Japón, en 1954, Shimazaki es ahora canadiense, habita en Montreal y escribe en francés. Su novela más conocida, El quinteto de Nagasaki, ganó el Premio Ringuet de la Academia de las Letras de Quebec, el Premio Literario Canadá-Japón y el Premio Gouverneur-Général. 

Luna llena muestra que la literatura que despliega la autora tiene un anclaje muy profundo relacionado con la vida en Japón y, aunque no sea esa la lengua que elija para escribir, sus textos tienen una cadencia similar a la de otros autores nipones. Imposible no pensar en Haruki Murakami, en Yasunari Kawabata o en Banana Yoshimoto. Sus recursos literarios la desenmascaran: lo simbólico de su crianza en la isla está presente, la sencillez de los diálogos es la columna vertebral de la novela y las descripciones —incluso la de un biombo que separa una habitación— se plantean como paisajes. 

«Aki Shimazaki parecería tener muy clara la manera de contar un universo con detalles y sensaciones que resultan pequeñas, casi insignificantes, pero que conformarán un enorme iceberg muy difícil de sortear.» 

A través de un lenguaje sencillo, narrado en una primera persona por Tetsuo, un hombre mayor casado desde hace medio siglo con Fujiko y personaje central de Luna llena, nos enteramos de que esta sufre la tremenda enfermedad del Alzheimer. Los dos viven en un hospicio para ancianos, que parece un sorprendente hotel cinco estrellas y es un destino soñado.   

 Tetsuo se encuentra entre una espada y un “biombo”, ya que el olvido selectivo que la enfermedad acrecienta hace que Fujiko se olvide de que están casados, de la relación que tuvieron durante tantos años, incluso de los hijos y los nietos. La prosa es tan perfecta que por momentos hasta sugiere que lo selectivo no es el olvido, sino los recuerdos que ella elige rememorar: claro que sí, cuentas pendientes.  

Esta falta de memoria los convierte nuevamente en novios. La enfermera le explica a Tetsuo que es mejor seguirle la corriente, no contradecir lo que ella crea, sea lo que sea. Por momentos aparecen escenas dignas de una comedia de enredos, pero siempre con esa sutileza de la duda, de la sorpresa justa y el humor sencillo.    

“Me veía preparado para que, llegado un día, Fujiko no me reconociese, pero no me imaginaba volviendo a ser su novio”.

El noviazgo parece tambalearse cuando ella rememora pasajes de su propia historia que cambiaron la vida de ambos: un director de ópera, un aborto no realizado y trescientos mil yenes que ella quiere, imperiosamente, devolver. Esto confronta a Tetsuo con sus propios fantasmas, con su egoísmo en el matrimonio y con sus elecciones —desacertadas o no, no estamos para juzgar—. 

Luna llena es una obra sobre la ternura del amor y sobre lo que estamos dispuestos a aceptar. Aki Shimazaki parecería tener muy clara la manera de contar un universo con detalles y sensaciones que resultan pequeñas, casi insignificantes, pero que conformarán un enorme iceberg muy difícil de sortear. 

«Luna llena es una emotiva semblanza sobre la vejez, el olvido, las enfermedades que nos modifican, la vulnerabilidad del cuerpo.»

Así como Aki Shimazaki en Luna llena, existieron otros autores que se animaron a profundizar en el Alzheimer: el coreano Kim Young-Ha con Quién sabe si mañana seguiremos aquí, Gonzalo Celorio con El metal y la escoria, y Andrea Gillies con Las amapolas del olvido, entre otros. 

Luna llena es una emotiva semblanza sobre la vejez, el olvido, las enfermedades que nos modifican, la vulnerabilidad del cuerpo y sobre cómo estas circunstancias nos hacen crecer, en cualquier momento de la vida, y nos llenan de preguntas nuevas.  

Luna Llena, de Aki Shimazaki

Aki Shimazaki

Aki Shimazaki

Aki Shimazaki (Gifu, Japón, 1954) vive en Montreal desde 1981 y escribe y publica en francés desde 1991. Es autora de cuatro pentalogías, cuyos libros pueden leerse separadamente, y Luna llena pertenece a su nueva serie. Sus obras han obtenido galardones como el Prix Ringuet, el Prix Canada Japon, el Prix du Gouverneur Général du Canada o el Prix Asie de la Asociación de Escritores en Lengua Francesa.