El arduo y ridículo camino de amar 

El arduo y ridículo camino de amar 

¿Es El libro de los amores ridículos el mejor de Milan Kundera? No lo sabemos, de lo que sí estamos seguros es de que fue uno de los menos difundidos y que habla del amor como algo conceptualmente inabarcable, indescifrable, tanto como la escritura. Ya lo dijo Marguerite Duras: “escribir es lo desconocido”. Kundera agregaría: el amor también lo es.  

Porque hay algo doloroso, irreversible y penoso en el amor, como también algo mágico, hilarante y profundo. Es muy complicado definir su concepto o al amor mismo, pero así y todo nos pasamos la vida intentando domarlo, que nos acaricie esa brisa de terciopelo, caminar por una nube —cuando es recíproco—, aunque también nos ha pasado, y nos volverá a ocurrir, que la tormenta más incómoda se desate sobre nuestras cabezas cuando llegue el rompimiento, cuando no haya otra opción que desandar el camino, el arduo y ridículo camino de amar.

Ya lo dijo Marguerite Duras: “escribir es lo desconocido”. Kundera agregaría: el amor también lo es.

A Milan Kundera le gusta escribir sobre el amor, el sexo y la amistad. El libro de los amores ridículos no es su única obra atravesada por estos temas, y aunque no llega a la profundidad filosófica de La insoportable levedad del ser, puede jactarse de mantener una ironía y un humor intimista en todos los relatos, logrando convertirse, tal vez, en uno de los libros más entretenidos del autor, ya que con una sutileza milimétrica, Kundera se ríe y pisotea los tradicionales tópicos asociados al acto de amar. 

Los actores que Kundera desarrolla en El libro de los amores ridículos podrían ser ejercicios de sus personajes futuros. Por ejemplo, Tomás, el doctor de La insoportable levedad del ser, por su cinismo y galantería de mujeriego, quedaría perfectamente como protagonista de cualquiera de estos cuentos que, leídos en esta época, tal vez pequen de machistas o de tener puntos de vista demasiado masculinos.

Las siete historias que componen el libro transitan por los celos intolerables, infidelidades escabrosas, deseos profundos, carencias, desplantes afectivos y falsas creencias.

Sin embargo, El libro de los amores ridículos fue recibido de manera diferente cuando se publicó en 1968, año en que diversos movimientos sociales explotaron en el mundo, incluyendo el Mayo Francés. Cuando se marchaba para proteger y asegurar derechos ante un capitalismo que comenzaba a pisar fuerte, Kundera escribía desde el otro extremo, criticando al sistema socialista (que apoyó en sus comienzos) cuando este vigilaba hasta la mismísima posibilidad del amor.  

Las siete historias que conforman el libro transitan por los celos intolerables, infidelidades escabrosas, deseos profundos, carencias insoslayables, desplantes afectivos y falsas creencias. El estilo narrativo, además de ser inteligente, va directo al acto en cuestión, no hay vueltas, no hay necesidad de juzgar a los personajes por lo que son, por sus miedos más profundos, por las decisiones que toman. Eso nos deja a los lectores en un lugar interesante, porque los hechos se nos presentan tal como son, y somos nosotros quienes damos vida a las inquietudes, a las pasiones, a los avatares de la vida a que los personajes de El libro de los amores ridículos quedan expuestos.

El amor, que parece el tema obvio, se transforma en otras cosas, en incomodidades, en patetismo, en ridículos recovecos de miseria, que indefectiblemente nos hacen reflexionar sobre nuestras propias decisiones amorosas.

Así como en otra obra de Milan Kundera, La broma, no hay mucho de qué reírse, en El libro de los amores ridículos el amor, aunque parece el tema obvio, se transforma en otras cosas, en incomodidades, en patetismo, en ridículos recovecos de miseria, que indefectiblemente nos hacen reflexionar sobre nuestras propias decisiones amorosas, porque los espejos existen y en alguna de las siete historias nos veremos reflejados.  

¿Es entonces El libro de los amores ridículos la mejor obra de Milan Kundera? Esa respuesta la dejamos abierta. Los lectores somos quienes más amor tenemos por nuestros autores preferidos, profesamos en la intimidad cuestiones del deseo, de celos e ironías.

El libro de los amores ridículos, de Milan Kundera

Milan Kundera

Milan Kundera

Nació en Brno (República Checa) en 1929 y desde 1975 vive en Francia. En su lengua materna escribió, en estricto orden de escritura, el volumen de cuentos El libro de los amores ridículos y las novelas La broma, La vida está en otra parte, El vals del adiós (La despedida), El libro de la risa y el olvido, La insoportable levedad del ser y La inmortalidad. Ya en francés, las novelas La lentitud, La identidad, La ignorancia y La fiesta de la insignificancia; la obra de teatro en tres actos Jacques y su amo. Homenaje a Denis Diderot; y cuatro ensayos: El arte de la novela, Los testamentos traicionados, El telón y Un encuentro.